no sé cómo puede
esta habitación
estar tan llena de recuerdos
y tan vacía
de ti.
y me pides que siga escalando
pero no dejas de añadir
ladrillos
a los muros.
y te recuerdo que
soy miope
y tampoco sé
nadar.
hoy ni siquiera creo en ti
(y ojalá te doliera leerme
como a mí me duele
escribirte).