28 mar 2013

tú eres
todas las sonrisas de esos niños que
aún no han aprendido a llorar
(aún no les han enseñado a llorar)
y las jaulas azules y verdes
las jaulas
que se llaman como yo
pero tocan con tus manos
y sienten con tus ganas
(con tu desgana).

está sonando la canción
que no bailé con nadie
y sólo quise bailar contigo.

y a ti te da miedo el amor
pero a mí me da miedo
el miedo
sí, yo también
tengo miedo
a no poder tocarte
aunque ya te esté tocando
a que no me dejes ser
a las palabras que no dices
y a las que sí
a escuchar "buenos días" y
extrañar tu voz
a dejar de ser de azúcar
a no ser jamás de azúcar
pero también tengo ganas
porque sé que parís es una mentira
que inventaron
quienes nunca te han mirado
a los ojos
que puedes dar abrazos sin moverte
y brillar cuando aún queda luz.

dime en qué momento decidimos
que nos pueden salvar las
palabras que nunca hemos dicho
porque ya no sé qué tiempo verbal usar contigo
y los dos sabemos que el condicional nunca puede
ser perfecto

pero hace ya demasiadas noches
que no eres tú quien muere de miedo
porque es el miedo quien muere de ti.

17 mar 2013

respiro
por esta herida
que eres tú
y somos nosotros.

respiro y
escribo
por esta herida
que eres tú
porque quiero
que mi voz llegue
a tu voz
que es tu coraza
porque quiero
tatuarte
mi sonrisa
en la piel
y que tus manos
sean
la respuesta
a todas las preguntas
que nunca me hice
y que tú siempre
evitaste
con tu silencio.

respiro por esta herida
que eres tú
y porque tú
eres
esta herida.

11 mar 2013

Ya sólo puedo dormir en tu cama. Ya sólo quiero dormir en tu cama.
¿Qué vas a hacer cuando ya no te quede ningún lugar en el que esconderte? No vine a buscarte sino a encontrarte. Pero, si te pierdo, quiero que al menos me recuerdes porque nunca nadie te perdió de esta manera.
Nunca nadie se dejó caer de esta forma en las páginas de Benedetti ni se abrazó tan fuerte a Corazón coraza. Y si mentías espero que sepas que, cuando lo hacías, la verdad eras tú.
Y yo no puedo contigo. No puedo contigo huyendo. No puedo contigo huyendo a pesar de que sabes que no quiero que lo hagas. Y cada palabra que no me dices es un monstruo que se queda a dormir debajo de mi cama. Cada palabra que sí pronuncias es un monstruo que se queda a dormir conmigo en mi propia cama.
Pero lo que me exprime el corazón no es que actúes como un cobarde sino que no estés siendo el Valiente que sé que eres. 
No hace falta que vengas a buscarme. Me conformo con que te dejes encontrar.


De nada sirve saber volar si jamás te atreves a abrir las alas.