me pone triste
saber todo lo que nunca
sabré de ti
y en mis tripas
ellos aún se quieren
y los aviones existen porque existes
saber todo lo que nunca
sabré de ti
y en mis tripas
ellos aún se quieren
y los aviones existen porque existes
esta mañana he cogido
mi barra de labios
para pintar en el espejo
“las únicas heridas
que me duelen son
las que me hice
a mí misma”
porque yo nunca
te he escrito nada
son mis heridas las que te escriben este poema
son mis heridas las que te han escrito cada poema
las que dicen que te odian cada vez que te escriben
las que piensan que ojalá supieran odiarte
he aprendido a vivir sin oxígeno
desde que sé dónde encontrar tus brazos
y tus manos
en este mismo diario
escribí
“a veces sólo existo cuando me tocas”
y tenía miedo
a que me tocases
a que no me tocases
nunca más
mi barra de labios
para pintar en el espejo
“las únicas heridas
que me duelen son
las que me hice
a mí misma”
porque yo nunca
te he escrito nada
son mis heridas las que te escriben este poema
son mis heridas las que te han escrito cada poema
las que dicen que te odian cada vez que te escriben
las que piensan que ojalá supieran odiarte
he aprendido a vivir sin oxígeno
desde que sé dónde encontrar tus brazos
y tus manos
en este mismo diario
escribí
“a veces sólo existo cuando me tocas”
y tenía miedo
a que me tocases
a que no me tocases
nunca más
aún tengo los versos de ángel
escritos en la piel
pero existen mis manos
y mis brazos
escritos en la piel
pero existen mis manos
y mis brazos
debo de estar en alguna parte
pero no sé dónde
porque de repente todo
son carteles luminosos con tu nombre
y siento que ésta es la única forma
que tiene el mundo
de recordarme
que estoy viva.
pero no sé dónde
porque de repente todo
son carteles luminosos con tu nombre
y siento que ésta es la única forma
que tiene el mundo
de recordarme
que estoy viva.
