17 mar 2013

respiro
por esta herida
que eres tú
y somos nosotros.

respiro y
escribo
por esta herida
que eres tú
porque quiero
que mi voz llegue
a tu voz
que es tu coraza
porque quiero
tatuarte
mi sonrisa
en la piel
y que tus manos
sean
la respuesta
a todas las preguntas
que nunca me hice
y que tú siempre
evitaste
con tu silencio.

respiro por esta herida
que eres tú
y porque tú
eres
esta herida.

11 mar 2013

Ya sólo puedo dormir en tu cama. Ya sólo quiero dormir en tu cama.
¿Qué vas a hacer cuando ya no te quede ningún lugar en el que esconderte? No vine a buscarte sino a encontrarte. Pero, si te pierdo, quiero que al menos me recuerdes porque nunca nadie te perdió de esta manera.
Nunca nadie se dejó caer de esta forma en las páginas de Benedetti ni se abrazó tan fuerte a Corazón coraza. Y si mentías espero que sepas que, cuando lo hacías, la verdad eras tú.
Y yo no puedo contigo. No puedo contigo huyendo. No puedo contigo huyendo a pesar de que sabes que no quiero que lo hagas. Y cada palabra que no me dices es un monstruo que se queda a dormir debajo de mi cama. Cada palabra que sí pronuncias es un monstruo que se queda a dormir conmigo en mi propia cama.
Pero lo que me exprime el corazón no es que actúes como un cobarde sino que no estés siendo el Valiente que sé que eres. 
No hace falta que vengas a buscarme. Me conformo con que te dejes encontrar.


De nada sirve saber volar si jamás te atreves a abrir las alas.

6 mar 2013

Para ellas eres un poeta, para mí eres poesía. Lo eres ahora que llueves, lo eras cuando llovía y lo serás cuando sigas lloviendo dentro de un rato. Pero ahora estás dormido. Y mientras duermes voy a construir la jaula donde no quiero encerrarte. Los barrotes van a ser mis sueños y la puerta sólo se abrirá con el sonido de tu risa (ésa que sé que tienes cuando soy yo quien te hace reír).
Soy la chica sonriente del fondo del quinto vagón de ese tren que nunca llegaste a coger. Estaba en el momento indicado en el lugar preciso. Y te tenía delante. A unos 50201 kilómetros de distancia. Y te vi sonreír. Lo juro. ¿Y ahora de qué puente quieres que me tire? ¿Crees que todavía nos queda alguno?
Duermo en la habitación donde escribí tus poemas en las paredes. Duermo en esta habitación porque escribí tus poemas en las paredes.