Podría y puedo vencer mi miedo y saltar sin caer y romper cada ventana del mundo. Despertarte cada mañana y convertirlo todo en cualquier cosa excepto un día más o un día menos. Intentar hacer magia y curarte cada herida porque sé que el único sitio en el que quiero y puedo ser y estar es donde tú eres y estás. Inventar constelaciones en tu espalda y recordarte lo que se siente al borde de un precipicio cuando eres tú quien quiere saltar porque sabes nada será tan dulce como esa caída, como ver cómo caemos.
Podría y puedo regalarte la primera y la última sonrisa y también la segunda, la cuarta y la quinta. Y guardar todas las terceras para cuando ya no seamos suficientes porque dicen que a la tercera va la vencida.
Podría y quiero pero no puedo comerme tu miedo porque no es de los dos y porque, aunque lo fuera, sé que no me lo permitirías.